22/07/2012 2 Comments
El
gobierno de la nación, en un caso más que confirma el fraude
democrático en el que se encuentra al no aplicar su programa electoral
(de forma sistemática), ha decidido subir los impuestos a las rentas del capital de corto plazo. O lo que es casi lo mismo, ha decidido meter la mano en el bolsillo de los especuladores. El gobierno no debe conocer la ley de las consecuencias imprevistas
y no debe saber que, acabando con los especuladores, en realidad está
alterando toda la economía y las consecuencias solo pueden ser fatales.
Este es sin duda es uno de los movimientos más siniestros de este
gobierno que empieza a parecerse más al kirchnerismo que a otra cosa.
